viernes, 25 de mayo de 2012

Historia: El hombre de el paraguas cerrado bajo la lluvia.

Hola, buenas días, tardes o noches tengan, yo tengo noches y son las 9:30 de la noche y es una noche muy bonita a mi parecer por que es un día lluvioso. Yo vivo en Torreón, Coahuila y en tiempo de calor llueve muy poco así que es un día especial para mi cuando llueve, puedo pasar horas y horas observándola y escuchando su dulce sonido que me conmueve de recuerdos y a la ves me regala alegría y un dulce momento de romanticismo. Esta ves les contare una historia en la que me inspire en un señor, un señor que estaba en la lluvia, totalmente mojado y con una sonrisa, lo curioso de esta persona era que tenia un paraguas en la mano pero por el rato en que lo observe el nunca abrió ese paraguas. A continuación la historia:

Era tarde y estaba en camino a mi casa cuando empezó a llover, era un poco raro que lloviera en mi ciudad así que me senté un rato en el parque cercano a mi casa para contemplar un poco lo hermosa que es la lluvia y así fue. Mientras me empapaba podía sentir un poco de lo que en realidad significa la vida, de las cosas que podemos disfrutar y por temor no lo hacemos en este caso el único temor es mojarse. Después de estar recostado mojándome y disfrutando de cada gota un poco fría pero llena de calor y melancolía que me regalaba el cielo y la naturaleza, me puse ah contemplar un poco mi alrededor lo cual fue aun mas hermoso pues ademas de escuchar el dulce canto que cantaba para nosotros en ese momento la dulce lluvia, nos regalaba un espectáculo, podía ver la fauna que por días había estado seca y sin vida, llenarse de vida y es como si ellas también cantaran de alegría pues producían un dulce sonido que me recordó una ves mas lo maravillosa que era la naturaleza. También podía ver a dos perritos callejeros saltando y jugando alrededor de un pequeño charco, era un momento bastante bonito pues me di cuenta de algo realmente hermoso y es que en el rostro de esos dos inocentes perritos logre ver algo que jamas había visto, logre ver lo que en realidad significa la alegría y la felicidad de disfrutar de algo tan insignificante, si me preguntan a mi, para esos perritos fue uno de los mejores días de sus vidas y sin embargo lo triste es que para algunas personas solo fue un día mas de lluvia.

Después de caminar por el parque observando cada momento bello que me regala la lluvia, pude ver a un hombre, un señor vestido de negro el estaba parado en medio de la lluvia y estaba totalmente empapado, algo extraño era que el tenia un paraguas en las manos pero estaba cerrado. Yo podía sentir cosas en el bastante bonitas, aunque no sepa quien es y que hacia ahí. Podía sentir cierta tristeza pero a la ves cierta alegría cálida, de como un hombre teniendo la posibilidad de cubrirse de algo que cualquier persona hubiera preferido escapar por el simple hecho de no arruinar su ropa o peinado, el así como yo se quedo hay sin hacer nada, con la mirada perdida, era como ver mi reflejo, solo que el reflejo no me observaba y no sabia que yo lo hacia.

Siempre me preguntare que es lo que hacia y pensaba ese hombre en ese momento, pero me gusta pensar que estaba ahí por que era una persona mas, que apreciaba la vida como es, observando cada detalle sea bueno o malo pero encontrar cierta alegría, humildad y bondad en ellos. Tal ves las personas piensen que estoy loco, pero al ver a este hombre puedo sentir una ves mas que no estaba solo en un momento en el que pensé estarlo y siento, muy adentro de mi alma que el también sabia que no estaba solo, pues yo lo acompañaba tal ves no en persona pero si en corazones.

Esa fue mi historia, fue un momento muy bonito la verdad, lleno de impresionismo y romanticismo, pocos momentos como esos y pocos sentimientos como los que sentí esa tarde.

Me despido, Soy Antonio Ramiréz García, los quiero amigos, Adiós.

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